/ miércoles 20 de mayo de 2020

La ternura del IEM

Con el transcurso de la pandemia, poco a poco, o quizá ni tan lentamente, está quedando cada vez más expuesto el sentido de oportunismo, principalmente, entre un sector de la clase gobernante.


El caso es, que, en los últimos días, se documentan casos en el estado que destacan como diputados y alcaldes usan la emergencia sanitaria para tratar de alcanzar posicionamientos, ya sea de carácter social o político.


Lo anterior, no es nuevo en la vida política, pero sí es lamentable que se dé ante la situación extraordinaria, como es el caso del coronavirus, y no se adopte una real responsabilidad de los gobernantes.


Más aún porque una gran parte de la sociedad tiene serias dificultades para efectuar actividades ordinarias que con lleven a la satisfacción de lo mínimo, sobre todo la gente de escasos recursos.


Por ello, se convierte en un momento altamente sensible que los políticos, sea cual sea su investidura institucional o gubernamental y su origen partidista, aprovechen la coyuntura con dotes de altruistas.


En ese sentido, ya se está formando en el colectivo michoacano, la imagen de no escasos diputados y alcaldes entregando despensas o insumos sanitarios con el nombre o logo que los identifica como servidores públicos.


Lo cual, lo anterior que se visualiza en los medios, más en las redes sociales, por supuesto, no solamente lastima una parte más esencial del ser humano, como es la sensibilidad social, si no que vulnera el marco jurídico.


Ese tipo de situaciones dio pauta a la intervención del Instituto Electoral de Michoacán (IEM), para que, a través de un comunicado oficial, convocar a los actores políticos a no usar indebidamente a su favor las secuelas de la epidemia.


El comunicado respectivo del árbitro electoral local, sin duda, contiene elementos fundamentales para incidir en o al menos intentar en mantener la legalidad, aún ante emergencias; el texto refiere algunos puntos interesantes:


  • El recordatorio de que los servidores públicos no pueden usar, parcialmente, los recursos públicos que tienen a su disposición;
  • La prohibición de los mismos, para utilizar propaganda institucional en el que se usen sus nombres, imágenes, voces o símbolos que impliquen promoción personalizada, y
  • El memorizar que no se debe de incidir de forma inequitativa en la competencia electoral entre partidos políticos.


En síntesis, el documento institucional del IEM también hace el llamado a evitar que los servidores públicos, diputados y presidentes municipales, lleven actos de ilegalidad, en un contexto de la pandemia.


Pero, insistimos, lo que verdaderamente está pasando, es que hay esos funcionarios públicos, llámense alcaldes o congresistas, que ante situaciones desesperantes de los llamados vulnerables hacen proselitismo “pirata”.


Sin embargo, pese a la expectativa manifestada por el IEM, la realidad se impone y el tenue llamado hecho por el órgano electoral no solamente no ha logrado tener efectos positivos, sino que, inclusive, pareciera que nadie lo toma en cuenta.


Lo anterior se puede evidenciar cuando en la pasada sesión virtual del Congreso de Michoacán un diputado local presumió que, justo en el momento, realizaba la entrega de despensas a gente de sectores sociales.


El caso adquiere una mayor gravedad, en virtud de que el acto que es ilegal, sin duda lo es, se dio en un recinto legislativo virtual, lo cual con lleva a demostrar que el llamado del IEM no a todos amaga.

Con el transcurso de la pandemia, poco a poco, o quizá ni tan lentamente, está quedando cada vez más expuesto el sentido de oportunismo, principalmente, entre un sector de la clase gobernante.


El caso es, que, en los últimos días, se documentan casos en el estado que destacan como diputados y alcaldes usan la emergencia sanitaria para tratar de alcanzar posicionamientos, ya sea de carácter social o político.


Lo anterior, no es nuevo en la vida política, pero sí es lamentable que se dé ante la situación extraordinaria, como es el caso del coronavirus, y no se adopte una real responsabilidad de los gobernantes.


Más aún porque una gran parte de la sociedad tiene serias dificultades para efectuar actividades ordinarias que con lleven a la satisfacción de lo mínimo, sobre todo la gente de escasos recursos.


Por ello, se convierte en un momento altamente sensible que los políticos, sea cual sea su investidura institucional o gubernamental y su origen partidista, aprovechen la coyuntura con dotes de altruistas.


En ese sentido, ya se está formando en el colectivo michoacano, la imagen de no escasos diputados y alcaldes entregando despensas o insumos sanitarios con el nombre o logo que los identifica como servidores públicos.


Lo cual, lo anterior que se visualiza en los medios, más en las redes sociales, por supuesto, no solamente lastima una parte más esencial del ser humano, como es la sensibilidad social, si no que vulnera el marco jurídico.


Ese tipo de situaciones dio pauta a la intervención del Instituto Electoral de Michoacán (IEM), para que, a través de un comunicado oficial, convocar a los actores políticos a no usar indebidamente a su favor las secuelas de la epidemia.


El comunicado respectivo del árbitro electoral local, sin duda, contiene elementos fundamentales para incidir en o al menos intentar en mantener la legalidad, aún ante emergencias; el texto refiere algunos puntos interesantes:


  • El recordatorio de que los servidores públicos no pueden usar, parcialmente, los recursos públicos que tienen a su disposición;
  • La prohibición de los mismos, para utilizar propaganda institucional en el que se usen sus nombres, imágenes, voces o símbolos que impliquen promoción personalizada, y
  • El memorizar que no se debe de incidir de forma inequitativa en la competencia electoral entre partidos políticos.


En síntesis, el documento institucional del IEM también hace el llamado a evitar que los servidores públicos, diputados y presidentes municipales, lleven actos de ilegalidad, en un contexto de la pandemia.


Pero, insistimos, lo que verdaderamente está pasando, es que hay esos funcionarios públicos, llámense alcaldes o congresistas, que ante situaciones desesperantes de los llamados vulnerables hacen proselitismo “pirata”.


Sin embargo, pese a la expectativa manifestada por el IEM, la realidad se impone y el tenue llamado hecho por el órgano electoral no solamente no ha logrado tener efectos positivos, sino que, inclusive, pareciera que nadie lo toma en cuenta.


Lo anterior se puede evidenciar cuando en la pasada sesión virtual del Congreso de Michoacán un diputado local presumió que, justo en el momento, realizaba la entrega de despensas a gente de sectores sociales.


El caso adquiere una mayor gravedad, en virtud de que el acto que es ilegal, sin duda lo es, se dio en un recinto legislativo virtual, lo cual con lleva a demostrar que el llamado del IEM no a todos amaga.

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