/ miércoles 10 de julio de 2019

La victoria del pueblo y la necesidad de profesionales de la transformación

El pasado 1 de Julio se cumplió el primer año del triunfo de la izquierda electoral mexicana, se conmemoró el primer aniversario de la victoria popular más grande en la historia del México moderno, cuyos resultados fueron el reflejo del hartazgo y la esperanza de millones de mexicanos y mexicanas.

Hace un año se venció en las urnas al viejo régimen e inició la cuarta transformación de la vida pública, la 4t pasó de ser una frase esperanzadora de campaña, a una realidad que se ha ido materializando. Sin embargo, el viejo régimen se resiste a morir y sigue poniendo obstáculos para avanzar.

Hasta el momento se han realizado grandes transformaciones en los diversos temas, muestra de ello es la lucha anticorrupción, la ley de remuneración de los servidores públicos donde se establece que nadie ganará más que el presidente de la Republica, así como el reconocimiento de derechos de las trabajadoras del hogar y el fortalecimiento de la democracia sindical, la reforma constitucional en materia educativa y recientemente la aprobación por parte del Senado, de la ley de austeridad republicana, entre otros grandes temas.

Todos los que participamos y coincidimos con los postulados de la cuarta transformación debemos reconocer que hay temas pendientes y un largo camino por recorrer, en mi caso desde el Senado he propuestos reformas y cambios para que desaparezca el régimen laboral de la subcontratación, así como modificaciones a la Constitución General de la República para que exista un principio de no regresividad presupuestaria en las universidades públicas del país y cambios para que sea más eficaz el sistema que permite garantizar la paridad cuando se contiende a un cargo de elección popular.

En mi campaña y ahora como senadora el eje fundamental de mi narrativa y de mis propuestas, es el artículo 39 constitucional, que establece entre otras cosas, que la soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo y hoy en los nuevos tiempos políticos, el pueblo se debe volver un actor más protagónico en la transformación de nuestra patria y nosotros desde la instituciones tenemos la obligación de ser un aliado irreductible de la voluntad popular. No es fácil, ni lo será, pero hace un año se abrió una puerta que con organización y programa político no debemos permitir que se cierre.

Para finalizar esta entrega quiero recordar las palabras que alguna vez vertió Salvador Allende, en la Universidad de Guadalajara, dijo: “para que termine esta realidad brutal se requiere de un profesional comprometido con el cambio social, se requieren profesionales que no busquen engordar en los puestos públicos, en las capitales de nuestras patrias”. Y hoy, a un año de un esperanzador triunfo electoral y popular, necesitamos eso, necesitamos profesionales que no caigan ante las tentaciones del poder, que no claudiquen en sus convicciones y congruencia, que sean profesionales comprometidos con el pueblo, al fin y al cabo, por ellos estamos aquí. ¡Por el pueblo y por la historia, hasta la victoria!

Como cada quincena, quedo a sus órdenes en el correo electrónico: blanca.pina@senado.gob.mx y les invito a seguirme a través de mis redes sociales Facebook: Blanca Piña, Twitter: BlancaPinaG e Instagram: Blancaepina

El pasado 1 de Julio se cumplió el primer año del triunfo de la izquierda electoral mexicana, se conmemoró el primer aniversario de la victoria popular más grande en la historia del México moderno, cuyos resultados fueron el reflejo del hartazgo y la esperanza de millones de mexicanos y mexicanas.

Hace un año se venció en las urnas al viejo régimen e inició la cuarta transformación de la vida pública, la 4t pasó de ser una frase esperanzadora de campaña, a una realidad que se ha ido materializando. Sin embargo, el viejo régimen se resiste a morir y sigue poniendo obstáculos para avanzar.

Hasta el momento se han realizado grandes transformaciones en los diversos temas, muestra de ello es la lucha anticorrupción, la ley de remuneración de los servidores públicos donde se establece que nadie ganará más que el presidente de la Republica, así como el reconocimiento de derechos de las trabajadoras del hogar y el fortalecimiento de la democracia sindical, la reforma constitucional en materia educativa y recientemente la aprobación por parte del Senado, de la ley de austeridad republicana, entre otros grandes temas.

Todos los que participamos y coincidimos con los postulados de la cuarta transformación debemos reconocer que hay temas pendientes y un largo camino por recorrer, en mi caso desde el Senado he propuestos reformas y cambios para que desaparezca el régimen laboral de la subcontratación, así como modificaciones a la Constitución General de la República para que exista un principio de no regresividad presupuestaria en las universidades públicas del país y cambios para que sea más eficaz el sistema que permite garantizar la paridad cuando se contiende a un cargo de elección popular.

En mi campaña y ahora como senadora el eje fundamental de mi narrativa y de mis propuestas, es el artículo 39 constitucional, que establece entre otras cosas, que la soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo y hoy en los nuevos tiempos políticos, el pueblo se debe volver un actor más protagónico en la transformación de nuestra patria y nosotros desde la instituciones tenemos la obligación de ser un aliado irreductible de la voluntad popular. No es fácil, ni lo será, pero hace un año se abrió una puerta que con organización y programa político no debemos permitir que se cierre.

Para finalizar esta entrega quiero recordar las palabras que alguna vez vertió Salvador Allende, en la Universidad de Guadalajara, dijo: “para que termine esta realidad brutal se requiere de un profesional comprometido con el cambio social, se requieren profesionales que no busquen engordar en los puestos públicos, en las capitales de nuestras patrias”. Y hoy, a un año de un esperanzador triunfo electoral y popular, necesitamos eso, necesitamos profesionales que no caigan ante las tentaciones del poder, que no claudiquen en sus convicciones y congruencia, que sean profesionales comprometidos con el pueblo, al fin y al cabo, por ellos estamos aquí. ¡Por el pueblo y por la historia, hasta la victoria!

Como cada quincena, quedo a sus órdenes en el correo electrónico: blanca.pina@senado.gob.mx y les invito a seguirme a través de mis redes sociales Facebook: Blanca Piña, Twitter: BlancaPinaG e Instagram: Blancaepina