/ miércoles 14 de noviembre de 2018

México: un país donde se cumplan las leyes

Los acontecimientos nacionales están a la orden del día y a veces no es posible comentarlos de manera inmediata al momento de darse la noticia, tal es el caso del recién fallo del 31 de octubre de este año de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, a favor del uso recreativo de la marihuana, estableciendo jurisprudencia para abrir camino a la legalización de esta droga.

Recientemente en un artículo me encontré con el siguiente comentario: “Crear un país de leyes, un país donde se cumplan las leyes, es un viejo propósito de la nación mexicana”. Y esto es precisamente lo que ha venido deteriorando a pasos agigantados a este país.

Deja que me explique, el propósito de esta nación, hasta ahora, nunca ha sido sopesar el espíritu, la esencia de esas leyes si son buenas o son malas, si favorecen el bienestar del individuo y su sociedad, sino sólo ha sido “ser un país donde se cumplan las leyes”, así que si esas leyes trastornan al individuo y aceleran el deterioro social eso no importa, lo único que importa es que se cumplan esas leyes.

Aunque el sentido común nos dice que las leyes de un país deberían tener en su espíritu, el objetivo de traer el orden y el auténtico bien común a la población, esto no parece importar a estos 11 magistrados de esta Suprema Corte, porque al fin y al cabo no se trata de sopesar el espíritu de las leyes, sólo de cumplirlas. Por eso no es de sorprender que tampoco estén interesados en la verdad, ya que si tuvieran algún interés en ella, cantidad de evidencia, cantidad de estadísticas, cantidad de hechos, están ahí al alcance de la mano para ser corroborados, sobre los daños que traerá la legalización de la marihuana.

Como por ejemplo, un reciente estudio científico, publicado en octubre de este año, afirma que la marihuana es peor para el cerebro que el alcohol, produciendo efectos negativos a largo plazo, como repercusiones duraderas en la capacidad de pensar, la memoria, el control de la situación y el razonamiento, y su consumo se asocia con efectos duraderos en una medida de control inhibitorio, que es un factor de riesgo para otras conductas adictivas (1).

Ahora, imagina el efecto dominó que el consumo legal de esta droga desatará en la productividad de las personas, en su economía, en sus relaciones interpersonales, y sus efectos sociales en las mismas áreas, sin dejar de lado el tema de la seguridad, la violencia, y en el paraíso en que este país se convertirá para los consumidores, productores y vendedores de estas drogas.

Pero como se dice, el propósito de esta nación es ser un país donde se cumplan las leyes, y la verdad del impacto negativo que la legalización de esta droga traerá no importa. Y finalmente, cerca de 124 millones de mexicanos vivirán el impacto de esta decisión exclusiva que estos 11 magistrados han tomado.

México, a lo largo de su historia, ha venido poniendo, cambiando y quitado leyes, y ninguna de ellas han logrado sacarlo de su subdesarrollo, al contrario, vienen degenerando más y más a leyes que protegen al malhechor y condenan al inocente.

¿Seguiremos recurriendo a las mismas fuentes filosóficas que han venido inspirando estas leyes degeneradas, o comenzaremos a buscar una fuente superior en ética y conocimiento que nos guíe a establecer leyes que en su espíritu miren verdaderamente para el bien común?, sí nos interesa esto último, el documento bíblico es esa fuente.

“Miren, yo les he enseñado estatutos y decretos tal como el Señor mi Dios me ordenó, para que así los cumplan en medio de la tierra en que van a entrar para poseerla. Así que guárdenlos y pónganlos por obra, porque ésta será su sabiduría y su inteligencia ante los ojos de los pueblos que al escuchar todos estos estatutos, dirán: “Ciertamente esta gran nación es un pueblo sabio e inteligente. Porque, ¿qué nación grande hay que tenga un dios tan cerca de ella como está el Señor nuestro Dios siempre que lo invocamos? ¿O qué nación grande hay que tenga estatutos y decretos tan justos como toda esta ley que hoy pongo delante de ustedes?” (Deuteronomio 4:5-8 NBLH). (F)


Favor de enviar todo comentario a los siguientes sitios sociales, blog: metamorfosiscultural.wordpress.com; facebook, twitter, YouTube: Metamorfosis Cultural ó si deseas comentar más ampliamente puedes hacerlo al correo: metamorfosiscultural2016@gmail.com Gracias.

____________________________________________________

Referencias:

1) https://www.lagranepoca.com/news/376207-la-marihuana-es-peor-para-el-cerebro-que-el-alcohol-en-adolescentes-tiene-efecto-a-largo-plazo.html


Los acontecimientos nacionales están a la orden del día y a veces no es posible comentarlos de manera inmediata al momento de darse la noticia, tal es el caso del recién fallo del 31 de octubre de este año de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, a favor del uso recreativo de la marihuana, estableciendo jurisprudencia para abrir camino a la legalización de esta droga.

Recientemente en un artículo me encontré con el siguiente comentario: “Crear un país de leyes, un país donde se cumplan las leyes, es un viejo propósito de la nación mexicana”. Y esto es precisamente lo que ha venido deteriorando a pasos agigantados a este país.

Deja que me explique, el propósito de esta nación, hasta ahora, nunca ha sido sopesar el espíritu, la esencia de esas leyes si son buenas o son malas, si favorecen el bienestar del individuo y su sociedad, sino sólo ha sido “ser un país donde se cumplan las leyes”, así que si esas leyes trastornan al individuo y aceleran el deterioro social eso no importa, lo único que importa es que se cumplan esas leyes.

Aunque el sentido común nos dice que las leyes de un país deberían tener en su espíritu, el objetivo de traer el orden y el auténtico bien común a la población, esto no parece importar a estos 11 magistrados de esta Suprema Corte, porque al fin y al cabo no se trata de sopesar el espíritu de las leyes, sólo de cumplirlas. Por eso no es de sorprender que tampoco estén interesados en la verdad, ya que si tuvieran algún interés en ella, cantidad de evidencia, cantidad de estadísticas, cantidad de hechos, están ahí al alcance de la mano para ser corroborados, sobre los daños que traerá la legalización de la marihuana.

Como por ejemplo, un reciente estudio científico, publicado en octubre de este año, afirma que la marihuana es peor para el cerebro que el alcohol, produciendo efectos negativos a largo plazo, como repercusiones duraderas en la capacidad de pensar, la memoria, el control de la situación y el razonamiento, y su consumo se asocia con efectos duraderos en una medida de control inhibitorio, que es un factor de riesgo para otras conductas adictivas (1).

Ahora, imagina el efecto dominó que el consumo legal de esta droga desatará en la productividad de las personas, en su economía, en sus relaciones interpersonales, y sus efectos sociales en las mismas áreas, sin dejar de lado el tema de la seguridad, la violencia, y en el paraíso en que este país se convertirá para los consumidores, productores y vendedores de estas drogas.

Pero como se dice, el propósito de esta nación es ser un país donde se cumplan las leyes, y la verdad del impacto negativo que la legalización de esta droga traerá no importa. Y finalmente, cerca de 124 millones de mexicanos vivirán el impacto de esta decisión exclusiva que estos 11 magistrados han tomado.

México, a lo largo de su historia, ha venido poniendo, cambiando y quitado leyes, y ninguna de ellas han logrado sacarlo de su subdesarrollo, al contrario, vienen degenerando más y más a leyes que protegen al malhechor y condenan al inocente.

¿Seguiremos recurriendo a las mismas fuentes filosóficas que han venido inspirando estas leyes degeneradas, o comenzaremos a buscar una fuente superior en ética y conocimiento que nos guíe a establecer leyes que en su espíritu miren verdaderamente para el bien común?, sí nos interesa esto último, el documento bíblico es esa fuente.

“Miren, yo les he enseñado estatutos y decretos tal como el Señor mi Dios me ordenó, para que así los cumplan en medio de la tierra en que van a entrar para poseerla. Así que guárdenlos y pónganlos por obra, porque ésta será su sabiduría y su inteligencia ante los ojos de los pueblos que al escuchar todos estos estatutos, dirán: “Ciertamente esta gran nación es un pueblo sabio e inteligente. Porque, ¿qué nación grande hay que tenga un dios tan cerca de ella como está el Señor nuestro Dios siempre que lo invocamos? ¿O qué nación grande hay que tenga estatutos y decretos tan justos como toda esta ley que hoy pongo delante de ustedes?” (Deuteronomio 4:5-8 NBLH). (F)


Favor de enviar todo comentario a los siguientes sitios sociales, blog: metamorfosiscultural.wordpress.com; facebook, twitter, YouTube: Metamorfosis Cultural ó si deseas comentar más ampliamente puedes hacerlo al correo: metamorfosiscultural2016@gmail.com Gracias.

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Referencias:

1) https://www.lagranepoca.com/news/376207-la-marihuana-es-peor-para-el-cerebro-que-el-alcohol-en-adolescentes-tiene-efecto-a-largo-plazo.html


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