/ martes 15 de junio de 2021

Secuelas del 6 de junio

Tras la jornada electoral en la que se eligireron a diversos candidatos para los cargos públicos en el territorio michoacano, resaltan dos aspectos:

1.- El nivel de participación política en Michoacán, que solo está alrededor de un 50 por ciento, situación que ante la elección de gobernador, resulta bajo si tomamos en cuenta que la expectativa que genera esa elección debe de estar por encima del 57% de la participación.

Si bien existen diversos elementos que pueden explicar ese fenómeno, como la violencia que se vivio durante las campañas, el bajo perfil de varios de los candidatos, así como el tema de la pandemia y los movimientos indígenas en diversas regiones del estado, lo cierto es que la expectativa antes del 6 de junio era que la polarización de la vida política en lo federal, pero principalmente en lo local sería un factor para inyectar niveles históricos de participación.

Sin duda que un elemento que requiere de visualizarse en el análisis electoral es el gobierno de Silvano Aureoles. Desde el inicio de su mandato fue un gobernante protagonista que logró llegar con una gran legitimidad al cargo de ejecutivo local, sin embargo, la postura que tomó en su interés de ser candidato a la presidencia fue una primera decisión que le pudo costar su debacle política.

Y el cierre de la administración del propio mandatario se caracterizó por la polarización y un alto grado de desconocimiento positivo de su gobierno, lo que preveía una elección participativa y en su contra, lo que no fue así.

A pesar de ello, el resultado cerrado que por lo pronto da el triunfo al morenista Alfredo Ramírez Bedolla, tiene varios elementos, pero quizá si la participación hubiera sido mayor, la victoria resaltaría más.


2.- La judicialización de las elecciones, es una vía totalmente legitima y casi oficiosa en la que entran los partidos políticos y los candidatos, inclusive los que ganaron cuando su triunfo es por una minima diferencia.

Casos de Ayuntamientos como el de Tepalcatepec en el cual se gana por un voto, o bien diputaciones en las que se ganan por 247 votos, sin duda hacen pensar que algo se puede recuperar en la mesa de los magistrados electorales, sean en el Tribunal Electoral local o bien en el Federal.

Pero también podremos ver si en alguno municipio o distrito del estado, esos mismos magistrados electorales deciden anular una elección y regresar a la escena política el fenómeno de elecciones extraordinarias en la entidad.

Hay que recordar que con excepeción de 2018, Michoacán traía una tendencia a elecciones extraordinarias como un fenómeno “normal”, por lo que, será una variable que debemos de tener en cuentan durante los siguientes meses en los que los tribunalaes deberá de hacer un sólido trabajo de análisis jurídico y evitar la incidencia de elementos políticos en la calificación de cada una de las elecciones que le soliciten revisar.


Cantera

Para la próxima legislatura michoacana se proyecta una fuerte y sólida alianza entre los hoy diputados y diputadas locales electos del PRI, PAN y PRD que suma mayoría simple, la cual, de no deshacerse la misma, será un importante trabuco de contrapeso a la próxima gubernatura, en caso confirmarse el triunfo en tribunales del morenista Alfredo Ramírez Bedolla.

Canterita

Entre Adriana Hernández Iñíguez y Daniela de los Santos Torres debe estar el liderazgo de la venidera fracción parlamentaria del PRI, dejando en el camino al infumable Jesús Hernández Peña.

Goteo

El mandatario electo de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, debe ser más preciso y claro, para explicar cómo es eso de que pretende gobernador como lo hicieron los cardenistas, como los hacen los obradoristas; no todos entendemos.


Tras la jornada electoral en la que se eligireron a diversos candidatos para los cargos públicos en el territorio michoacano, resaltan dos aspectos:

1.- El nivel de participación política en Michoacán, que solo está alrededor de un 50 por ciento, situación que ante la elección de gobernador, resulta bajo si tomamos en cuenta que la expectativa que genera esa elección debe de estar por encima del 57% de la participación.

Si bien existen diversos elementos que pueden explicar ese fenómeno, como la violencia que se vivio durante las campañas, el bajo perfil de varios de los candidatos, así como el tema de la pandemia y los movimientos indígenas en diversas regiones del estado, lo cierto es que la expectativa antes del 6 de junio era que la polarización de la vida política en lo federal, pero principalmente en lo local sería un factor para inyectar niveles históricos de participación.

Sin duda que un elemento que requiere de visualizarse en el análisis electoral es el gobierno de Silvano Aureoles. Desde el inicio de su mandato fue un gobernante protagonista que logró llegar con una gran legitimidad al cargo de ejecutivo local, sin embargo, la postura que tomó en su interés de ser candidato a la presidencia fue una primera decisión que le pudo costar su debacle política.

Y el cierre de la administración del propio mandatario se caracterizó por la polarización y un alto grado de desconocimiento positivo de su gobierno, lo que preveía una elección participativa y en su contra, lo que no fue así.

A pesar de ello, el resultado cerrado que por lo pronto da el triunfo al morenista Alfredo Ramírez Bedolla, tiene varios elementos, pero quizá si la participación hubiera sido mayor, la victoria resaltaría más.


2.- La judicialización de las elecciones, es una vía totalmente legitima y casi oficiosa en la que entran los partidos políticos y los candidatos, inclusive los que ganaron cuando su triunfo es por una minima diferencia.

Casos de Ayuntamientos como el de Tepalcatepec en el cual se gana por un voto, o bien diputaciones en las que se ganan por 247 votos, sin duda hacen pensar que algo se puede recuperar en la mesa de los magistrados electorales, sean en el Tribunal Electoral local o bien en el Federal.

Pero también podremos ver si en alguno municipio o distrito del estado, esos mismos magistrados electorales deciden anular una elección y regresar a la escena política el fenómeno de elecciones extraordinarias en la entidad.

Hay que recordar que con excepeción de 2018, Michoacán traía una tendencia a elecciones extraordinarias como un fenómeno “normal”, por lo que, será una variable que debemos de tener en cuentan durante los siguientes meses en los que los tribunalaes deberá de hacer un sólido trabajo de análisis jurídico y evitar la incidencia de elementos políticos en la calificación de cada una de las elecciones que le soliciten revisar.


Cantera

Para la próxima legislatura michoacana se proyecta una fuerte y sólida alianza entre los hoy diputados y diputadas locales electos del PRI, PAN y PRD que suma mayoría simple, la cual, de no deshacerse la misma, será un importante trabuco de contrapeso a la próxima gubernatura, en caso confirmarse el triunfo en tribunales del morenista Alfredo Ramírez Bedolla.

Canterita

Entre Adriana Hernández Iñíguez y Daniela de los Santos Torres debe estar el liderazgo de la venidera fracción parlamentaria del PRI, dejando en el camino al infumable Jesús Hernández Peña.

Goteo

El mandatario electo de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, debe ser más preciso y claro, para explicar cómo es eso de que pretende gobernador como lo hicieron los cardenistas, como los hacen los obradoristas; no todos entendemos.