imagotipo

 La traición. Un tema de política

  • Carlos Ceja Silva

El resultado fue satisfactorio para el simulador quien por solo ese hecho, ejercitó la traición a quienes engañaba con sus propósitos. Veamos un caso.

Esto sucedió en una región del occidente de Michoacán, lugar a donde enviaron a un personaje, con recursos económicos para movilizarse y así cumplir un mandato o a hacerlo por motivos propios. El resultado fue que en el nivel nacional, su partido no llegó al 1%, para seguir con el registro en el país.

Relato que todo parecía normal, en este partido ya se tenía el resultado de muchos esfuerzos, hasta el organizador, un arquitecto, que se ostentaba como presidente del Comité Municipal, por hacer esfuerzos extras, se desvaneció un día en la calle, estuvo internado en el hospital, siendo su auxiliar, leal y noble, quien lo sustituyó en ese intervalo y logró registrar una planilla para contender hacia el Ayuntamiento y a la diputación local.

Por la importancia del entorno, su estructura y organización, tenían previsto un muy buen resultado, así decía el responsable, por ser también partícipe con la titularidad en la candidatura en la diputación local. Su experiencia consistía en que ya había participado en diversos puestos, como parte de un Ayuntamiento, como funcionario, asesor en el nivel nacional, lo cual fue acumulando y ahora, no se expondría a perder, estaba organizando la participación precisa, para ganar, no para intentar ganar.

El desencanto vino cuando este personaje, con características de quien se comportó, como lo ejemplifica Mehmet Murat ildan cuando dice que “ningún búho tiene miedo de la noche, ninguna serpiente del pantano y ningún traidor de la traición” y así fue que un día, ya en los esperados, el que no tiene miedo a la noche, mostró su intención que lo llevaría a lograr el objetivo de desanimar; invitó a los protagonistas a una comida, asistieron, lograron conocer sus propósitos y reaccionaron de inmediato, desistiendo de su candidatura, llamando a una rueda de prensa el 1 de junio de este año, para hacerlo del conocimiento de la ciudadanía, retirándose así de la contienda. Con esta acción, se cumplía con debilitar al partido para que no alcanzara la meta exigida del 3% como mínimo en los niveles local y nacional.

Los fenómenos políticos no sólo tienen una realidad, la de la apariencia, sino que a través de esa apariencia las propias realidades políticas se manifiestan o se ocultan. Expresiones como filosofía política o ciencia política son acepciones para designar el ámbito o las disciplinas que se dedican o se ocupan de su conocimiento.

Recurriendo al análisis, no me puede traicionar la persona de la que no espero nada, puesto que la traición nunca es fácil de manejarse y no hay forma correcta de aceptarla, puesto que para que haya traición, debe haber confianza primero, no es traición si yo gano, sé que la traición nunca prospera, porque si lo hiciese, nadie se atrevería a llamarlo traición, a veces el traidor se hace más daño a sí mismo que al traicionado. Si me traicionan una vez es la culpa del otro, pero si me traicionan dos veces, es mi culpa, no porque me hayan traicionado me tengo que vestir con una armadura contra todas las personas. Con una armadura contra el traidor me basta.

Así fue el resultado en la realidad de una experiencia en la que, después de haber renunciado a la candidatura, al descubrir la traición, el arquitecto pidió autorización para entregar materiales de propaganda a candidatos de un municipio conurbado, se le aceptó su decisión. Nueve días después, los integrantes de la planilla, del municipio conurbado también hicieron lo mismo, desistieron de su candidatura. El éxito que obtuvo esta persona como misión, finalmente fue obtenido. El partido ahora ya no es nacional, posiblemente sea solo estatal, ya decidido, prefiero vivir sólo por un año que vivir un día con un traidor. (–)