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¿Por qué el Día Internacional de la Mujer?

  • Carlos Ceja Silva

Irina Bokova, directora general de la UNESCO, propició una especie de acierto designado: “Las mujeres en la historia africana”, destinada a brindar conocimientos acerca de las mujeres que han sido protagonistas de la historia de África, en el desarrollo económico, social, cultural y político de sus medios, reuniendo el patrimonio inmaterial, que refuerza la ligadura existente entre tecnología, cultura, educación y desarrollo sostenible.

Enfatizando más el reconocimiento de la mujer, con más respeto que el que la daña u ofende, ilustro un relato a manera de leyenda, refiero: al principio del mundo, cuando Dios decidió crear a la mujer, encontró que había agotado todos los materiales sólidos en el hombre y no tenía más de qué disponer.

Ante este dilema tomó la redondez de la luna, las suaves curvas de las olas, la tierna lealtad de la enredadera, el trémulo movimiento de las hojas, la esbeltez de la palmera, el tinte fino de las flores, la amorosa mirada del ciervo, la alegría del sol y las gotas del llanto de las nubes, la versatilidad del viento y la fidelidad del perro, la timidez de la tórtola y la vanidad del pavo real, la suavidad de la pluma de un cisne y la dureza del diamante, la dulzura de la paloma y la crueldad del tigre, el ardor del fuego y la frialdad de la nieve; los mezcló, formó a la mujer y se la dio al hombre.

Después de una semana, vino el hombre y le dijo: ¡Señor, la criatura que me diste quiere toda mi atención, nunca me deja solo, charla incesantemente, llora sin motivo, parece que se divierte al hacerme sufrir y vengo a devolvértela porque no puedo vivir con ella!

Bien, contestó Dios y tomó a la mujer. Pasó otra semana, volvió el hombre y le dijo: Señor, me encuentro muy solo desde que te devolví a la criatura que hiciste para mí, ella cantaba y jugaba a mi lado, me miraba con ternura y su mirada era una caricia, reía y su risa era música, era hermosa a la vista y suave al contacto. Me cuidaba y protegía cuando lo necesitaba, me daba dulzura, ternura, comprensión y amor sin condiciones, por favor Dios, devuélvemela, ¡porque no puedo vivir sin ella!

Ya veo, dijo Dios, ahora valoras sus cualidades, eso me alegra mucho, claro que puedes tenerla de nuevo, fue creada para ti, pero no olvides cuidarla, amarla, respetarla y protegerla, porque de no hacerlo, corres el riesgo de quedarte de nuevo sin ella…

La leyenda nos conduce a recordar que un día al año, se dedica al Día Internacional de la Mujer, es el 8 de marzo, la discrepancia entre la leyenda y el empoderamiento que merece es distinta, más real, menos ideal. Culmino con estas reflexiones: “Por cada mujer que está cansada de actuar con debilidad aunque se sabe fuerte, hay un hombre que está cansado de parecer fuerte cuando se siente vulnerable, si está cansada de actuar como una tonta, el hombre está agobiado por la exigencia de saberlo todo, si es calificada como emocional, el hombre pierde el derecho a llorar y a ser delicado, si se dice de ella que es poco femenina hay un hombre para quien la competencia es la única forma de demostrar que es masculino, si está cansada de ser un objeto sexual hay un hombre preocupado por su impotencia sexual, si se siente ‘atada’ por sus hijos hay un hombre a quien le ha sido negado el placer de la paternidad, si no ha tenido acceso a un trabajo grato y salario justo, hay un hombre que debe asumir toda la responsabilidad económica de otro ser humano, si recusa los dispositivos de una máquina o un automóvil, hay un hombre que no aprendió el arte de cocinar y si da un paso hacia su propia liberación hay un hombre que revela que el camino a la libertad se ha hecho un poco más fácil”. Más que lo conmovedor o sentimental, es la persona con el poder de no pecar de ignorancia que puede no ser menos que el hombre. (–)