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Hallazgo en Juchipila reescribiría la historia

Zacatecas, Zac.- Un hallazgo paleontológico realizado en el municipio de Juchipila, perteneciente al estado de Zacatecas, podría cambiar la manera como se pensaban que ocurrían las migraciones de mamíferos en América del norte, además que demostraría que el centro norte de México habría estado cubierto de agua.

Este extraño descubrimiento sugiere que los mamíferos migraron de costa a costa a través de esta parte de América.

Precisamente en Juchipila, municipio que se encuentra en el sur del estado de Zacatecas -enclavado en el cañón que lleva su nombre, entre la Sierra de Morones y la de Nochistlán-, paleontólogos de la Universidad de Buffalo, Estados Unidos, apoyados por un estudiante del Centro de Geociencias de la Universidad Autónoma de México (UNAM), encontraron un maxilar con diente de una nutria marina que tendría aproximadamente cinco millones de años de antigüedad.

Foto: Jack Tseng, Universidad de Buffalo

Foto: Jack Tseng, Universidad de Buffalo

Los dientes pertenecen a una especie de nutria extinta llamada Enhydritherium terraenovae, explicó Jack Tseng, profesor asistente en el Departamento de Patología y Ciencias Anatómicas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buffalo en la revista Biology Letters, donde se da a conocer el hallazgo.

El también líder de la expedición paleontológica afirma que el hallazgo es revolucionario porque estos animales vivían cerca de las costas y se pensaba que, para llegar desde las actuales costas de Florida hasta las actuales costas de California, habrían tenido que rodear América del Norte migrando ocho mil kilómetros, durante décadas, por los bordes del Polo Norte.

Los restos del animal, que fueron dados a conocer el pasado jueves 15 de junio, por la Universidad de Buffalo y la Sociedad Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS por sus siglas en inglés) pertenecerían a un animal de la especie Enhydritherium terraenovae, que es ancestro de la actual nutria marina pero que ya se habría extinguido.

Hasta ahora, la especie se había detectado sólo en las regiones costeras de Florida y California, en Estados Unidos.

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Tseng asegura que en un inicio pensó que se trataba de un tejón, “pero un colega en el sitio acababa de terminar un estudio de nutrias, y dijo que era una nutria marina, pero ¿qué haría una nutria marina en el centro de México?”

Los restos óseos localizados en Juchipila, Zacatecas datan de un tiempo anterior a la aparición del primer ser humano, que hasta ahora se calcula en 315 mil años, según la más reciente evidencia fósil. Pero, además, el maxilar con diente cambia la manera como se pensaba que ocurrían las migraciones de mamíferos en lo que hoy es América del Norte, pues abre la posibilidad de que la actual región centro norte de México hubiera estado cubierta con agua en el intervalo que ocurrió entre cinco y 25 millones de años antes del presente.

Una segunda ruta migratoria que se había considerado era la posibilidad de que la prehistórica nutria marina hubiera bajado por las costas del Golfo de México hasta llegar al canal de Panamá y luego subir por las costas del Pacífico.

Ahora, con el descubrimiento hecho en Juchipila, Zacatecas, se refuerza la sospecha de que existía una tercera opción para migrar entre los Océanos Pacífico y Atlántico, y que el actual estado de Zacatecas y otros estados del centro-norte de México estaban cubiertos de agua, abriendo así un camino de tránsito para los mamíferos costeros.

Foto: Jack Tseng, Universidad de Buffalo

Foto: Jack Tseng, Universidad de Buffalo

Jack Tseng recuerda que fue el estudiante de posgrado Adolfo Pacheco Castro, de la UNAM, cuando se encontraban en Juchipila, Zacatecas, realizando trabajos paleontológicos, que se acercó y les dijo: “Tienen que ver esto”.

“Cuando vi lo que nos mostró, en realidad sentí escalofríos porque supe que se trataba del fósil de una nutria marina y en ese momento toda mi carrera como paleontólogo se veía reflejada en el cumplimiento de su deber”, explicó el investigador estadunidense en un video difundido por la propia Universidad de Buffalo.

La pequeña pieza fósil es un tesoro paleontológico porque es la primera pieza de un territorio que se considera casi virgen para la paleontología.

“Esa región de Zacatecas casi no ha sido explorada, en parte por las dificultades topográficas y en parte por algunas dificultades de trabajo con los cactus que actualmente predominan en la zona. Esto significa que nos encontramos sólo ante el principio de lo que podría ser un yacimiento mayor de piezas fósiles que nos podrían indicar que en el actual territorio mexicano existía un camino o una ruta migratoria de mamíferos que viajaban desde el este al oeste, en el periodo Mioceno”, dijo el profesor e investigador de la Universidad de Buffalo.

/afa