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A sus ocho años, Zahori pertenece al Ejército Mexicano

  • Gina Ávalos González
  • en local

Cumplió un sueño, portar uniforme militar y ser soldado honoraria

 

En un ejemplo más de las labores humanitarias llevadas a cabo por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), en las instalaciones de la XXI Zona Militar se cumplió el sueño de Andrea Zahori León Arreola, de ocho años, dándola de alta como soldado honorario del 12º Batallón de Infantería y del Ejército Mexicano.

Con la entrega de un reconocimiento y placas de identificación se dio de alta de manera oficial a Zahori León, por parte de Francisco Acuña Díaz, coronel de Infantería Diplomado del Estado Mayor y comandante del Batallón antes mencionado, al que ella ahora pertenece.

Se reconoció como un “honor” el contar con la presencia de dicha infante, sus profesores y familia en las instalaciones de la XXI Zona Militar. Vestida como un miembro más de las fuerzas armadas del país, Andrea Zahori, a manera de bienvenida, fue testigo de diversas demostraciones por parte de los elementos del 12º Batallón, quienes realizaron exposiciones de órdenes para el uso de armas, entrenamiento de perros, de equipo de comunicación y entonación de toques militares en su honor. En un acto memorable para la pequeña, que atraviesa por una enfermedad cancerígena, se le facilitó la oportunidad de desayunar con los militares; así también, ella misma dio órdenes de toque a la banda de guerra y recorrió las instalaciones en un camión de la armada.

Mediante un comunicado, Eduardo Luna Torres, jefe de la Sección de Personal, Abastecimientos y Ayudantía, hizo del conocimiento a todo el personal militar que, a partir del 16 de junio de 2017, se reconocerá como soldado honorario del 12º Batallón de Infantería y Ejército Mexicano a Andrea Zahori León Arreola, quien será distinguida por su valor, perseverancia y tenacidad para afrontar con éxito las pruebas que la vida le ha impuesto.

Personal de generales, jefes, oficiales y tropa de dicho campo militar le dieron la más cordial bienvenida, deseosos de que la estancia entre ellos haya logrado el anhelo de la infante. Mencionaron que la visita los llenó de orgullo y satisfacción, ya que el contar en sus filas con personas como ella los impulsa a trabajar con mayor entusiasmo, compromiso, lealtad, disciplina y honestidad en beneficio de la niñez, la juventud y los mexicanos.

Luna Torres declaró que ojalá ésta no sea la última visita de su nueva compañera a las instalaciones, y reiteró que las puertas del Cuartel Morelos estarán siempre abiertas.

Después de la entrega del reconocimiento, Francisco Acuña expresó que: “Por su ejemplar forma de enfrentar las situaciones difíciles que le presenta la vida, ella nos brinda una lección de valor y tenacidad para vencer los obstáculos”. La banda de guerra del 12º Batallón de Infantería ejecutó un toque militar en su honor.

 

“¡Me siento feliz al verme vestida como soldado!”

 

Andrea Zahori León, de ocho años, ataviada en uniforme marcial con su nombre, en entrevista reveló que desde los cinco años quería ser soldado, porque le gustan los tambores, el uniforme, tenía el deseo de marchar junto a ellos y, con una sonrisa, expresó que le contaría a sus amigos de la visita a la XXI Zona Militar. “¡Me siento feliz al verme vestida como soldado!”, recalcó.

En cuanto a Aurora Arreola Vargas, madre de la menor, solicitó que se realizara el enlace con la milicia por parte de los profesores que le enseñan en casa, mismos que son asignados por medio del Hospital Infantil.

Andrea asistió bajo el conocimiento de que desayunaría con sus maestras, relató, pero cuando vio las instalaciones militares preguntó si los soldados podrían desayunar con ellas, acción que en efecto se realizó y la niña mostraba gran felicidad.

Zahori, explicó su madre, tiene un tumor en la mandíbula, aunque desde los dos años sobrelleva dicho padecimiento encontrado por primera vez en el cuello. Están en espera de una cita para la cirugía y así remover el tejido afectado.

Por este conducto, requirió apoyo ante el desabasto de material en el Hospital Infantil: “Hace un mes hasta el suero nos tocaba comprar porque no había”, expuso.

“Hace dos semanas tenía un estudio, mismo que sigue pendiente, llamado gammagrama óseo, y no tengo, me sale en 2 mil, 700 pesos”, recalcó, así como también tiene pendientes donaciones de sangre al Centro Estatal de Transfusión Sanguínea, “porque debo como 10 unidades”, dijo, sin importar el tipo de sangre, sólo que sea de manera altruista, a nombre de Andrea Zahori León Arreola y todos los niños del Hospital Infantil.

“No he solicitado apoyo, porque cuando lo hice fueron puras vueltas”. El análisis de radiación gamma se tiene que hacer en laboratorio radiológico particular, porque no lo tiene la Secretaría de Salud. Para cualquier tipo de ayuda se le puede contactar en el teléfono: 4431198387. (H)