Claroscura, seguridad en el gobierno de SAC

A cuatro años, los esfuerzos no han sido suficientes, apuntan expertos en la materia

César Abrego

  · martes 24 de septiembre de 2019

Foto: Fernando Maldonado

MORELIA, Michoacán.- (OEM-Infomex).- Una política en materia de seguridad pública desalineada y de claroscuros es la que desde hace cuatro años se ha implementado en Michoacán con la llegada del gobierno de Silvano Aureoles Conejo, apuntaron expertos e investigadores en este ramo, quienes señalan un evidente distanciamiento de la administración pública estatal con los 113 municipios y la Federación, e incluso con los propios lineamientos establecidos en la Carta Magna y el Sistema Nacional de Seguridad Pública.

Si bien no se desdeña el esfuerzo por incrementar el estado de fuerza, toda vez que al iniciar el mandato silvanista únicamente se contaban con dos mil policías y hoy suman más de cinco mil; dignificar a los elementos, apostarle presupuestalmente a la construcción de cuarteles regionales y un C5i; el desaseo administrativo, la corrupción y la dilapidación de recursos económicos continúan y con ello el rezago en este rubro.

Desde las distintas esferas en las que se desempeñan, los expertos e investigadores han remarcado deficiencias que van desde el entorno económico, educativo y sobre todo de combate a la corrupción, pues aunque califican como indudable la ausencia de una estrategia con el nuevo Gobierno de la República, hay trabajo por realizar desde el ámbito local.

Identifican que a casi cuatro años de que Silvano Aureoles Conejo tomara las riendas de una entidad tan “golpeada” por los embates del crimen organizado, el paso de una Comisión para la Seguridad y Desarrollo Integral, levantamiento de autodefensas, y una grave ausencia de las instituciones, recae en la falta de bienestar para quienes ejercen la seguridad pública y el mal entendimiento de lo que realmente se necesita para que funcione.

Foto: Fernando Maldonado

Desde la óptica del investhigador del Foro Latinoamericano de Antropología del Derecho, José Alberto Guerrero Baena, los primeros claroscuros detectados en la seguridad van orientados a los desórdenes financieros y de personal, latentes en la Secretaría de Seguridad Pública de Michoacán, misma por la que han desfilado cuatro titulares desde el inicio del actual gobierno estatal.

El paso de José Antonio Bernal Bustamante fue de improvisaciones, pues el efecto de despliegue de mucho personal en tareas operativas trajo poca efectividad; con Juan Bernardo Corona Martínez se mostraron avances, pero con su salida y el paso exprés de José Martín Godoy Castro se limitó su continuidad. Mientras que al trabajo actual de Israel Patrón Reyes, pese a la situación incontrolable de violencia que se vive en Uruapan, resulta temprano poder emitir un juicio a priori.

“Es un mundo de buenas intenciones, no creo que la intención de Silvano Aureoles sea dilapidar recursos, pero el rezago viene desde el momento en que no se realizan los procesos de una manera correcta, conforme a las leyes del Sistema Nacional de Seguridad Pública; la propia Constitución Política y la perspectiva de política criminal”, subrayó Guerrero Bahena al enlistar deficiencias como:

- Proceso de reclutamiento y certificación de nuevos elementos a la inversa; es decir, apostarle en gran medida a que decenas de nuevos cadetes ingresen al curso de formación inicial en el Instituto Estatal de Estudios Superiores en Seguridad y Profesionalización Policial (IEESSPP), pero no concreten su permanencia al no acreditar los exámenes de control y confianza.

- Encasillarse con el modelo de Mando Único (ahora “disfrazado” de convenio de coordinación) que eficiente las tareas de seguridad con los municipios.

- No apostarle al desarrollo de facultades de investigación a los elementos estatales, a fin de insertar una perspectiva de política criminal y profesional desde distintas áreas como médicas, de la comunicación, físico-matemáticas e incluso sociales.

Es decir, que la misma dependencia tutelar de la seguridad estatal dista de inteligencia y eficiencia en su estructura, recursos humanos y económicos, así como en la perspectiva jurídica y de investigación, la cual es factor clave para poder trazar una política de seguridad transexenal que no esté “politizada, disminuida ni manoseada”.


Foto: Fernando Maldonado


CAPACITACIÓN DESORGANIZADA FRENTE A GRUPOS DELINCUENCIALES

Por su parte, el comisionado en México de la International Police Association (IPA), la organización más grande para oficiales de Policía en el mundo, Juan José Miroz Lozano, ha resaltado la importancia de la capacitación y profesionalización de los efectivos en seguridad para llevar a cabo con puntualidad las estrategias en materia de combate al crimen organizado, así como de los nuevos modelos de seguridad pública, integral y ciudadana. La cual, desde su punto de vista ha sido insuficiente puesto que no es continua.

Consultado por El Sol de Morelia, el también catedrático y policía consideró que pese al tamaño de la problemática que enfrenta Michoacán por la presencia de cuatro grupos de la delincuencia organizada, lo cual fue reconocido por la misma autoridad estatal, la capacitación de los elementos es desorganizada, mientras que en muchos casos la preparación de los mandos, algunos civiles, es complemente nula. Situación que impacta negativamente en la puesta en marcha de la estrategia local.

Falta de preparación y capacitación que rechazó tenga que ver con insuficiencia presupuestal, como autoridades -sobre todo municipales- han excusado, toda vez que sí hay partidas de recursos destinadas para ello, pero que en la práctica son mal invertidos, ya que son utilizados en tener oficinas “muy bonitas”, patrullas y uniformes, entre otras cuestiones que no solucionan de manera estructural la situación.

De ahí que el doctor en Derecho pusiera énfasis en el nivel de preparación que deben tener los instructores contratados para brindar la capacitación, pues “muchos municipios contratan a cualquiera”, advirtiendo sobre los riesgos de poner en manos un tema tan delicado como la capacitación de elementos en alguien “sólo porque tenga un título profesional”.

Foto: Archivo

Cuestionado por cuanto al desempeño del mismo IEESSPP, consideró ha ido mejorando al igual que otras instituciones en el país, ya que de manera paulatina han quedado atrás las academias policiales para transitar a institutos; sin embargo, enfatizó en la necesidad de que se busque la manera de formar y capacitar a los nuevos y actuales efectivos con los lineamientos de seguridad pública, ciudadana e integral, para que se apliquen las enseñanzas necesarias para su efectividad.

En su experiencia, como policía estatal en Tamaulipas y sus estudios en distintas áreas en seguridad, dijo, Michoacán “no está muy lejos” de contar con su propia universidad de policías; no obstante opinó esta yace principalmente en la voluntad política de los gobernantes para que todo tipo de personas, abogados, policías y criminalistas, por citar algunos, reciban una formación policial con calidad y profesionalismo.

“Hay que ver que tengan esa experiencia bien dada como docentes y ver cómo va creciendo el instituto de Michoacán, yo percibo que todo está bien, pero repito debe analizarse cómo van saliendo esas generaciones de policías; y que los cursos para los que ya llevan mucho tiempo como policías reciban ese tipo de formación de manera continua (…) muchos instructores certificados son buenos, pero radica en que los gobiernos dan poco tiempo para preparar y no hay esa educación continua; falta de inversión de tiempo”, acotó.


PANORAMA ACTUAL: RIESGO DE QUE GRUPOS CRIMINALES SE CONSOLIDEN

La suma de esos vacíos institucionales, elementos y mandos de seguridad no preparados, y desalineación de la política estatal con la Federación y municipios, han dado como resultado una pugna soterrada entre grupos criminales que se han manifestado principalmente en la región Tierra Caliente y de Morelia, lo cual es grave para el escenario de Michoacán, resaltó el doctor en Administración de Organizaciones, Jerjes Aguirre Ochoa.

El especialista michoacano, miembro del Sistema Nacional de Investigadores, quien a partir de su estudios percibe una policía estatal ineficiente y una Fiscalía General rebasada en trabajo ante el gran número de denuncias que no puede atender, ni siquiera procesar. Caso perfecto para que detone la inseguridad y esto repercuta en un estancamiento de la economía y crecimiento del producto.

“Es un tema algo preocupante, porque si esto sigue así indudablemente va a pasar a contaminar todavía más las esferas de la economía, sobre todo habría menos inversión privada por el temor a invertir, y lo más delicado es una posible consolidación de grupos criminales organizados que vuelvan a operar como hace algunos años, a tener una participación política más activa y empezar a chantajear a los gobiernos y a su vez permear en las corporaciones”, apuntó.

Foto: Carmen Hernández

Detalló que además de la ambigüedad y falta de claridad por parte del gobierno federal para precisar una política pública clara, es que los esfuerzos quedan en discursos y que la misma ciudadanía no esté viendo productos concretos para sentirse segura, percibiendo que el problema estructural también es la corrupción de los gobiernos, lo cual genera vacíos de autoridad, declive en la armonía familiar, adicciones,

También entrevistado para El Sol de Morelia, consideró como factor fundamental la debilidad gubernamental, planteándose este tipo de cuestionamientos: ¿Quién va a recurrir a un Policía estatal cuyo gobierno no está combatiendo el delito de manera eficaz? Lo cual, desde su punto de vista, también se enlista en la falta de compromiso para abatir la corrupción en Michoacán.

“De alguna manera esto genera un ambiente muy propicio para la criminalidad corrupción y a este gobierno lo ha dejado muy de lado (…) no hay empleo, las adicciones, la educación. Ha faltado un compromiso claro para combatir la corrupción, no hay voluntad política para ello, queda en discurso a nivel municipal y estatal”.