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Especial: Plaza Allende luce fantasmagórica

  • Rafael Tena Alvarado
  • en local

 

 

Sólo hay 4 oferentes en un espacio para 200 comerciantes

 

Al entrar a la Plaza Allende de Morelia, una de las ocho que puso en marcha la autoridad municipal, ésta luce fantasmagórica, pues de los 200 espacios que se ofrecieron para la reubicación del comercio informal, sólo cuatro son abiertos regularmente y muy pocas personas se acercan a ésta.

Ubicada a unas cuadras de Palacio Municipal, desde el inicio de su creación estaba destinada al fracaso y ahora una de las uniones que recibieron lugares buscan que, a través del fideicomiso que se estableció para el apoyo de estos comerciantes, la plaza se transforme en un estacionamiento público.

Al recorrer el lugar se pueden apreciar apenas unos cuatro comercios, entre ellos el del líder de Comerciantes Libres, Alejandro Correa, comerciante de toda la vida y reubicado del Centro Histórico, quien denunció la falta de apoyos de las diversas administraciones municipales, incluso la del independiente Alfonso Martínez Alcázar, quien “no me ha querido atender, porque no llego pateando puertas”, aseguró.

Acompañado de un legajo de documentos que demuestran el camino que desde el 2000 se realizó para que fueran ubicados en las llamadas plazas comerciales, mencionó desde entonces se dieron una serie de irregularidades y anomalías “desde el incumplimiento del Bando Solemne”.

Ante el comercio la autoridad ha tenido excepciones, exclusiones y tolerados ¿por qué?, cuestionó, “hacemos comerciantes de primera o de segunda, porque se les permite realizar comercio ambulante en el primer cuadro, porque sí se les tolera y a los que tenemos años en el comercio se nos niega”.

Graciela Olivo, esposa de Alejandro y también comerciante, participa en la entrevista y comentó nos quitaron a nosotros sólo por unos instantes y ahora “es una cantina y están todos los portales llenos de mesas, entonces ¿cuál es la exigencia de que se desocuparan los portales?”.

Por apegarnos a la normatividad, dijo Alejandro Correa, nos dieron un solo espacio “como no me quise mochar con ellos (los que en su momento repartieron los espacios), en lugar de asignarme local en la primera plaza me mandaron a la cuarta, que es la de Allende”, y la cual permanece ofertando sus artículos al igual que otras tres personas que abren diariamente y dos más esporádicamente.

La Organización de Comerciantes Libres está conformada por 40, pero sólo acuden cotidiana y regularmente un promedio de 12, aunque no todos asisten diario.

Han realizado varios intentos para mejorar las condiciones, se han presentado ferias por parte de instituciones, se intentó que fuera una plaza artesanal, se colocaron oficinas municipales y de una caja popular, además de que grupos de mujeres recibían capacitación, pero todo ha sido un fracaso, lo que se requiere es que la autoridad busque la forma de que todos los comerciantes abran sus puertas.

Aunque no están todos los oferentes, cada año les ofrece el Ayuntamiento mil pesos y aunque no se presentan todos a abrir el comercio, sí se presentan a cobrarlos, aunque desde hace años se salieron a los tianguis ante la falta de clientes, pues pasan semanas y semanas y no se presentan a comprar a la plaza.

El dirigente finalizó “para ellos no existimos”, la autoridad nos tiene abandonados y lo que queremos “es que nos traten con justicia”.

Por su parte Martín López Ortiz, coordinador general de Central Unitaria de Trabajadores, se presentó en días pasados ante las autoridades municipales para exigir se haga valer el Bando Municipal, el cual prohíbe el comercio informal, en el primer cuadro de la ciudad, además de que solicitó se reactive el Fidecomiso de los Comerciantes del Centro Histórico para que la Plaza Allende cambie de giro comercial.

 

Desde el inicio la plaza comenzó al 60%

 

Por su parte Vanesa Marín Mercado, quien administra la plaza, comentó que el lugar cuenta con 200 espacios para albergar a igual número de comerciantes, sin embargo sólo 10 oferentes abren regularmente, aunque no todos lo hacen a diario.

Reconoció que aunque se destinaron los lugares los comerciantes decidieron no tomar posesión de estos y sólo 60 fueron los que recibieron su carta de asignación “desde el principio no funcionó al 100% la plaza y a través de los años se ha ido disminuyendo el número de locatarios”.

Destacó el fracaso de la plaza fue la cuestión cultural, pues los comerciantes prefieren estar en la vía pública y se les hace difícil estar en un lugar establecido, por lo que buscaron otras opciones como vender en sus casas o en los diversos tianguis de Morelia.

La administradora consideró que la ubicación de la plaza es buena, pues se localiza en el primer cuadro de la ciudad, cerca de muchas instituciones a las que se les puede dar el servicio, además de la cercanía con el Mercado Nicolás Bravo, sin embargo no se ve una construcción atractiva para el usuario.

La plaza cuenta con un presupuesto destinado por la autoridad para darle mantenimiento, cuidado y seguridad al interior, pero falta apoyo para la promoción de los productos y apoyar a los comerciantes para que puedan invertir y lo más importante que abran los locales para darle más vida a la plaza.

Ante la propuesta de una parte de los comerciantes para construir un estacionamiento, comentó que de acuerdo a informes de la Secretaría de Desarrollo Económico, no hay un proyecto como tal “si se llegara efectuar los locatarios tendrían que estar de acuerdo, pues se tendría que ampliar el área de estacionamiento y reducir locales”, apuntó. (L)