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Salvaguardar a niños indígenas y combatir desnutrición

  • Erandi Torres
  • en local

 

El titular del Sistema de Protección Integral de Niños, Niñas y Adolescente (Sipinna), Ricardo Antonio Bucio Múgica, comentó que los principales problemas de los menores de edad en Michoacán están enfocados a la mala y poca atención que reciben las niñas indígenas, así como la carencia alimentaria que padecen los niños michoacanos, en general en las regiones más pobres de la entidad.

En entrevista, el funcionario indicó que las niñas indígenas tienen una situación de desventaja en todos los indicadores de desarrollo humano respecto de los grupos de población, cuando deberían ser por su edad y por su género un grupo más protegido.

Añadió que son ellas las que sufren más discriminación y menor acceso a apoyos gubernamentales por su condición de mujer, pues por cuestiones culturales son educadas a vivir en casa y colaborar con actividades del hogar, resaltando que la gran mayoría vive en la zona rural, lo que no necesariamente las hace madres jóvenes, pues recordó que la alta incidencia de embarazos a temprana edad está registrado en zonas urbanas. “Es un tema relacionado con el hacinamiento en los cinturones de pobreza”.

Foto: Archivo

Foto: Archivo

Otro factor que ataca a los menores de edad es la falta de alimentación adecuada, que además es un flagelo común que comparte Michoacán con los estados del sureste de la República Mexicana, resaltando que cada región del país tiene sus cualidades.

“Cada uno de los estados tiene su índice, por ejemplo en la Península de Yucatán hay más suicidio adolescente; Coahuila y Chihuahua, donde existe más embarazo infantil, y donde hay más carencias alimentarias es el sur sureste del país y donde hay más obesidad es en la Península de Baja California, pero no hay estado donde no existan estas situaciones”, puntualizó.

 

Tema psicológico, un factor nacional

 

SI bien en Michoacán existen temas puntuales para mejorar la calidad de vida de los niños, niñas y adolescentes; los problemas psicológicos son un mal que comienza a mermar el sano desarrollo de los menores de edad en todo el país, así lo comentó Ricardo Antonio Bucio Múgica, titular del Sistema de Protección Integral de Niños, Niñas y Adolescente (Sipinna).

Agregó que los conflictos mentales son un problema de salud pública pues ni en Michoacán o en ningún otro estado de la República Mexicana existen servicios directos de atención mental a adolescentes, “es un tema que ha crecido en el país, una situación que las enfermedades psicosociales, incluso la discapacidad provocada por cuestiones psicosociales y parte de lo que se tiene que hacer ese sistema de protección integral es ir creando capacidades en las entidades”.

Subrayó que el tema va más allá de las redes sociales, puesto que existen otros factores que merman en el sano desarrollo psicológico de las futuras generaciones y que se debe en gran medida a la dinámica social en que se desenvuelven desde el seno familiar.

Enumeró que a nivel nacional el 70 por ciento de los niños y adolescentes considera que son víctima de violencia y el 63 por ciento de los padres de familia aceptan el uso de un método violento como parte de la educación de sus hijos, lo que representa indicadores suficientes para determinar que debe cambiar la relación parental para castigar sin violencia y que haya más diálogo. (L)