/ martes 15 de junio de 2021

Michoacán 2021, los policías chinos

A estas alturas no sería muy difícil establecer en que municipios michoacanos el crimen organizado ha tenido una injerencia directa o indirecta en la designación de candidatos a cargos de elección popular.

Para iniciar, hay que echar un vistazo a la lista de aspirantes que se dieron de baja ante del cierre definitivo del registro oficial, así como de los municipios en que estaban nominados. Si, para empezar.

Elecciones, gastar por gastar

En territorio michoacano, gastar para ganar es una de las ideas más fuerte que está en la estrategia de los partidos políticos dentro de las campañas electorales que están por terminar.

Si bien no hay candidato que no diga que el gasto no es una estrategia de campaña, lo cierto es que los partidos que tienen más acceso al financiamiento público como aquellos que tienen una estructura de gobierno a su favor, focalizan su estrategia político electoral en el gasto en propaganda, entrega de materiales de propaganda, y no dudemos que también se usará para lograr convencer a la ciudadanía de que voten en su favor (compra del voto).

En todos esos casos, permitido o no por la ley, las estrategias de varios partidos políticos y sus candidatos, se enfoca en gastar y gastar, convencidos de que una mayor erogación en campañas políticas electorales garantiza el voto en su favor.

Dicha fórmula se sustenta en una hipótesis empírica que no necesariamente es verdadera, pero que ante la falta de estrategias políticas de campo y con responsabilidad política para ofertar reales propuestas de gobierno y con ello convencer a los votantes, la vía del dinero se convierte en la única y quizá la más efectiva alternativa para ganar las elecciones.

Sin embargo, dicha estrategia puede tener un gran obstáculo, que de funcionar, puede comprobar que el gasto por gastar no hace ganar elecciones. El caso del morenista Raúl Morón Orozco demostró que la fiscalización que realiza el Instituto Nacional Electoral (INE) puede tener efectos totalmente imprevistos.

Por lo que, todos aquellos partidos y candidatos que sustenten su estrategia en el gasto excesivo de dinero, podrían tener consecuencias desastrosas para los intereses partidistas, como lo es perder la elección en la mesa por el rebase de topes de gastos de campaña, o incluso se rompa la equidad por el excesivo uso de dinero.

Por ello, el INE tendrá en sus manos la posibilidad de anular elecciones municipales, locales y federales por violentar la fiscalización, en particular por el exceso de gasto de campaña y por tanto rebase de topes de gastos.

Seguramente el órgano electoral federal marcará el camino técnico y no político para decretar los casos en los que existe rebase de topes de gastos y con ello anular los procesos electorales en algunos municipios, distritos y no dudemos que alguna gubernatura pueda ser también anulada.

Canterita

En Michoacán, la guerra electoral de la semana pasada fue enfática en que los morenistas petistas trataran de situar en el imaginario social que sus oponentes, en caso de que ganaran, darán continuidad a un considerado fallido gobierno silvanista y estos que han logrado no solo empatarlos, sino rebasarlos en las encuestas política electorales.

Cantera

La presea moreliana Generalísimo Morelos inmerecida a todo el sector salud del territorio michoacano, pues no todos son iguales; a los menos, a los contados con ambas manos, a los excepcionales, a los que dieron mucho más, a esos que tienen rostros, nombres y apellidos, merecen más que ese reconocimiento.

Goteo

No, la guerra sucia en Michoacán apenas empieza…


A estas alturas no sería muy difícil establecer en que municipios michoacanos el crimen organizado ha tenido una injerencia directa o indirecta en la designación de candidatos a cargos de elección popular.

Para iniciar, hay que echar un vistazo a la lista de aspirantes que se dieron de baja ante del cierre definitivo del registro oficial, así como de los municipios en que estaban nominados. Si, para empezar.

Elecciones, gastar por gastar

En territorio michoacano, gastar para ganar es una de las ideas más fuerte que está en la estrategia de los partidos políticos dentro de las campañas electorales que están por terminar.

Si bien no hay candidato que no diga que el gasto no es una estrategia de campaña, lo cierto es que los partidos que tienen más acceso al financiamiento público como aquellos que tienen una estructura de gobierno a su favor, focalizan su estrategia político electoral en el gasto en propaganda, entrega de materiales de propaganda, y no dudemos que también se usará para lograr convencer a la ciudadanía de que voten en su favor (compra del voto).

En todos esos casos, permitido o no por la ley, las estrategias de varios partidos políticos y sus candidatos, se enfoca en gastar y gastar, convencidos de que una mayor erogación en campañas políticas electorales garantiza el voto en su favor.

Dicha fórmula se sustenta en una hipótesis empírica que no necesariamente es verdadera, pero que ante la falta de estrategias políticas de campo y con responsabilidad política para ofertar reales propuestas de gobierno y con ello convencer a los votantes, la vía del dinero se convierte en la única y quizá la más efectiva alternativa para ganar las elecciones.

Sin embargo, dicha estrategia puede tener un gran obstáculo, que de funcionar, puede comprobar que el gasto por gastar no hace ganar elecciones. El caso del morenista Raúl Morón Orozco demostró que la fiscalización que realiza el Instituto Nacional Electoral (INE) puede tener efectos totalmente imprevistos.

Por lo que, todos aquellos partidos y candidatos que sustenten su estrategia en el gasto excesivo de dinero, podrían tener consecuencias desastrosas para los intereses partidistas, como lo es perder la elección en la mesa por el rebase de topes de gastos de campaña, o incluso se rompa la equidad por el excesivo uso de dinero.

Por ello, el INE tendrá en sus manos la posibilidad de anular elecciones municipales, locales y federales por violentar la fiscalización, en particular por el exceso de gasto de campaña y por tanto rebase de topes de gastos.

Seguramente el órgano electoral federal marcará el camino técnico y no político para decretar los casos en los que existe rebase de topes de gastos y con ello anular los procesos electorales en algunos municipios, distritos y no dudemos que alguna gubernatura pueda ser también anulada.

Canterita

En Michoacán, la guerra electoral de la semana pasada fue enfática en que los morenistas petistas trataran de situar en el imaginario social que sus oponentes, en caso de que ganaran, darán continuidad a un considerado fallido gobierno silvanista y estos que han logrado no solo empatarlos, sino rebasarlos en las encuestas política electorales.

Cantera

La presea moreliana Generalísimo Morelos inmerecida a todo el sector salud del territorio michoacano, pues no todos son iguales; a los menos, a los contados con ambas manos, a los excepcionales, a los que dieron mucho más, a esos que tienen rostros, nombres y apellidos, merecen más que ese reconocimiento.

Goteo

No, la guerra sucia en Michoacán apenas empieza…