Autodefensas: a 8 años de su creación en Michoacán

Los fundadores reconocen que la constitución de estos grupos respondió a la omisión que habría existido en los gobiernos federal y estatal

Oscar Guerrero | El Sol de Morelia

  · sábado 27 de febrero de 2021

Foto: Cortesía | Cuartoscuro

Morelia, Michoacán-(OEM-Infomex).-A ocho años del surgimiento de las autodefensas, sus fundadores reconocen que la constitución de estos grupos respondió a la omisión que habría existido en los gobiernos federal y estatal, para hacerle frente a las organizaciones criminales que operaban en Michoacán entre los años 2006 y 2012, periodo en que el expresidente de México, Felipe Calderón Hinojosa, declaró la “guerra contra el narco”.

Para los líderes de las presuntamente extintas autodefensas, entre ellos Hipólito Mora Chávez, la guerra contra el narco, iniciada por Felipe Calderón Hinojosa el pasado 8 de diciembre de 2006, no sólo habría sido un “fracaso”, sino uno de los principales factores que motivaron la conformación de grupos armados dispuestos a hacerle frente a la delincuencia organizada que operaba en Michoacán, pero sobre todo al cártel de Los Caballeros Templarios, antes denominado La Familia Michoacana.

Esta guerra contra el narco fue considerada “un fracaso”, en relación a los resultados obtenidos por el gobierno de Felipe Calderón, traducidos en un total de 61 mil ejecuciones, de las 121 mil 613 registradas durante su administración, con base en datos obtenidos por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).

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La confrontación directa contra el narcotráfico partió del Operativo Conjunto Michoacán, a través del cual el entonces presidente ordenó el despliegue de cuatro mil 200 elementos del Ejército Mexicano, mil elementos de la Armada, mil 400 policías federales y 50 agentes del Ministerio Público.

A partir del despliegue de este operativo, la idea fue clara: acabar con los grupos delictivos que operaban en el estado, entre los que se encontraba, como principal objetivo, La Familia Michoacana, cártel que en ese entonces se disputaba la plaza con Los Zetas.

Sin embargo, lejos de acabar con dicho cártel, lo único que se consiguió fue su consolidación, que más tarde se tradujo en el nacimiento de Los Caballeros Templarios.

Colusión de autoridades

De manera simultánea, la guerra de Calderón contra el narco se desató en contra de funcionarios presuntamente coludidos contra la delincuencia organizada, dejando como saldo la detención de once presidentes municipales, 16 altos funcionarios y un juez del estado de Michoacán.

Esta serie de detenciones, bautizadas como El Michoacanazo, se desataron en contra de Genaro Guízar Valencia, ex presidente de Apatzingán; Armando Medina Torres, ex presidente de Nueva Italia; Uriel Farías Álvarez, ex presidente de Tepalcatepec; Jairo Germán Rivas, ex presidente de Arteaga; Antonio González Páramo, ex presidente de Uruapan; Audel Méndez Chávez, ex presidente de Coahuayana; José Cortez Ramos, ex presidente de Aquila; Osvaldo Esquivel Lucatero, ex presidente de Buenavista; José Luis Ávila Franco, ex presidente de Hidalgo; Adán Tafolla Ortiz, ex presidente de Tumbiscatío; José Antonio Ixtlahuac Orihuela, ex presidente de Zitácuaro, y de Francisco Estrada García, ex presidente de Nuevo Urecho.

A estas detenciones se sumaron las de 16 altos funcionarios y un juez de Michoacán, sustentadas en la relación que mantendrían con la delincuencia organizada; sin embargo, al no existir elementos suficientes para comprobar su complicidad, todas las carpetas de investigación se cayeron y, con ello, los antes mencionados quedaron en libertad.

Aunado a este contexto, acompañado de un evidente distanciamiento entre el gobierno federal y el gobierno estatal, que en ese entonces encabezó Leonel Godoy Rangel, no sólo se fracasó en la desarticulación del cártel de La Familia Michoacana –posteriormente denominado Los Caballeros Templarios-, sino que se le permitió tomar el control de la entidad, bajo el mando de Servando Gómez, “La Tuta”, hoy preso en el penal de El Altiplano.

“Nosotros tomamos las armas por abandono, por el desentendimiento de las autoridades… nosotros tomamos las armas para hacer lo que el gobierno no pudo: acabar con Los Caballeros Templarios”, remarcó Hipólito Mora Chávez, fundador de las autodefensas.