/ viernes 22 de abril de 2022

Delfina ante Michoacán

Una de las preguntas fundantes que todo aquel flamante funcionario debe hacerse es cómo quiere ser recordado cuando deje el cargo. Ante el espejo, en la soledad de quien recién abre la caja del poder, estas palabras deberían resonar inmensamente en la conciencia de todo aquel que osó aceptar una responsabilidad pública, porque en ello, en muchas ocasiones estriba la posibilidad de cristalizar o no los sueños, aspiraciones y destinos de millones de personas, muchos de ellos aún nonatos.

En el sector educativo no solamente se trata de desarrollar al máximo las capacidades de las generaciones en formación, para que logren ser la mejor versión posible de sí mismos, en pleno ejercicio de sus derechos y libertades, sino también, de conformar las condiciones para la construcción de lo aún no soñado, de lo inimaginable a este momento; en suma, de asegurarse de que existan las mejores posibilidades para que la sociedad futura se modele a sí misma, partiendo del hecho de que el principal factor transformador de la realidad que conocemos es el ser humano en sí mismo.

La renuncia y el testamento político que acompañan intrínsecamente a la aceptación de un cargo público acompañan cuales sombras a los funcionarios, quienes, tarde o temprano, con pena o con gloria abandonan su encargo, con responsabilidades, oprobio o resultados.

Recientemente, los rumores de que la Mtra. Delfina Gómez Álvarez, secretaria de educación pública en México pronto dejará el cargo se han incrementado a últimas fechas, toda vez que se acerca inexorablemente el momento de trabajar por construir una candidatura a la gubernatura en el Estado de México, la cual será la principal contienda electoral durante el 2023 en nuestra nación y, a su vez, el barómetro obligado para medir el empaque político de la disputa electoral presidencial de 2024. Si bien, hay mucho en juego en el tablero del poder, también hay mucho por sopesar bajo los criterios descritos líneas arriba.

Si bien, ha tenido responsabilidades inmensas, debiendo instrumentar la transformación educativa bajo la visión impulsada por el presidente de México desde tiempos de campaña, también ha tenido la obligación de armonizarla con los programas, proyectos y presupuestos ya existentes, para evitar la indeseable e inconstitucional regresividad en materia del ejercicio de los derechos humanos de niñas, niños y jóvenes.

A la fecha, sigue teniendo una inmensa agenda, de donde pueden destacarse las encrucijadas que le plantean la desaparición de la jornada ampliada y la alimentación escolar de las reglas de operación del programa La Escuela Es Nuestra para el ejercicio 2022 o las estancias infantiles.

Más aún, además de las circunstancias temáticas y territoriales, también existen criterios de desigualdades regionales. Particularmente, la secretaria de educación pública debe voltear a ver a nuestra entidad federativa, la cual ha sido sumergida en la ingobernabilidad, la balcanización y el desdén desde hace décadas, convirtiéndose en un estado donde los estudiantes de primaria, al pasar a sexto grado ya han perdido un ciclo escolar entero respecto a sus pares de entidades donde sí se respeta el calendario escolar, siendo funestos y transversales los efectos sociales, económicos, políticos, migratorios y delincuenciales que se derivan de tales vicios. Se requiere ayuda urgente.

Más aún, en torno a su pretensión de ser candidata a gobernadora por el Estado de México, debe tener en cuenta que, Michoacán de Ocampo es colindante, por lo que los efectos de la eventual omisión de ahora puede revertirse en un futuro más cercano de lo que pudiera parecer, tanto en tiempos de campaña como en un escenario de victoria electoral.


Por ello, es momento de que, aún en un escenario de salida del cargo, debe acudir a la cita con los michoacanos, anunciada hace más de un mes por el secretario de Gobernación, Adán Augusto López, en el marco del Plan de Apoyo a Michoacán. En ella debe acudir a traer buenas noticias a los michoacanos y a anunciar la concreción o avances sustanciales respecto a la federalización de la nómina educativa. La esperamos.

Una de las preguntas fundantes que todo aquel flamante funcionario debe hacerse es cómo quiere ser recordado cuando deje el cargo. Ante el espejo, en la soledad de quien recién abre la caja del poder, estas palabras deberían resonar inmensamente en la conciencia de todo aquel que osó aceptar una responsabilidad pública, porque en ello, en muchas ocasiones estriba la posibilidad de cristalizar o no los sueños, aspiraciones y destinos de millones de personas, muchos de ellos aún nonatos.

En el sector educativo no solamente se trata de desarrollar al máximo las capacidades de las generaciones en formación, para que logren ser la mejor versión posible de sí mismos, en pleno ejercicio de sus derechos y libertades, sino también, de conformar las condiciones para la construcción de lo aún no soñado, de lo inimaginable a este momento; en suma, de asegurarse de que existan las mejores posibilidades para que la sociedad futura se modele a sí misma, partiendo del hecho de que el principal factor transformador de la realidad que conocemos es el ser humano en sí mismo.

La renuncia y el testamento político que acompañan intrínsecamente a la aceptación de un cargo público acompañan cuales sombras a los funcionarios, quienes, tarde o temprano, con pena o con gloria abandonan su encargo, con responsabilidades, oprobio o resultados.

Recientemente, los rumores de que la Mtra. Delfina Gómez Álvarez, secretaria de educación pública en México pronto dejará el cargo se han incrementado a últimas fechas, toda vez que se acerca inexorablemente el momento de trabajar por construir una candidatura a la gubernatura en el Estado de México, la cual será la principal contienda electoral durante el 2023 en nuestra nación y, a su vez, el barómetro obligado para medir el empaque político de la disputa electoral presidencial de 2024. Si bien, hay mucho en juego en el tablero del poder, también hay mucho por sopesar bajo los criterios descritos líneas arriba.

Si bien, ha tenido responsabilidades inmensas, debiendo instrumentar la transformación educativa bajo la visión impulsada por el presidente de México desde tiempos de campaña, también ha tenido la obligación de armonizarla con los programas, proyectos y presupuestos ya existentes, para evitar la indeseable e inconstitucional regresividad en materia del ejercicio de los derechos humanos de niñas, niños y jóvenes.

A la fecha, sigue teniendo una inmensa agenda, de donde pueden destacarse las encrucijadas que le plantean la desaparición de la jornada ampliada y la alimentación escolar de las reglas de operación del programa La Escuela Es Nuestra para el ejercicio 2022 o las estancias infantiles.

Más aún, además de las circunstancias temáticas y territoriales, también existen criterios de desigualdades regionales. Particularmente, la secretaria de educación pública debe voltear a ver a nuestra entidad federativa, la cual ha sido sumergida en la ingobernabilidad, la balcanización y el desdén desde hace décadas, convirtiéndose en un estado donde los estudiantes de primaria, al pasar a sexto grado ya han perdido un ciclo escolar entero respecto a sus pares de entidades donde sí se respeta el calendario escolar, siendo funestos y transversales los efectos sociales, económicos, políticos, migratorios y delincuenciales que se derivan de tales vicios. Se requiere ayuda urgente.

Más aún, en torno a su pretensión de ser candidata a gobernadora por el Estado de México, debe tener en cuenta que, Michoacán de Ocampo es colindante, por lo que los efectos de la eventual omisión de ahora puede revertirse en un futuro más cercano de lo que pudiera parecer, tanto en tiempos de campaña como en un escenario de victoria electoral.


Por ello, es momento de que, aún en un escenario de salida del cargo, debe acudir a la cita con los michoacanos, anunciada hace más de un mes por el secretario de Gobernación, Adán Augusto López, en el marco del Plan de Apoyo a Michoacán. En ella debe acudir a traer buenas noticias a los michoacanos y a anunciar la concreción o avances sustanciales respecto a la federalización de la nómina educativa. La esperamos.

ÚLTIMASCOLUMNAS
viernes 13 de mayo de 2022

Reconozcamos al normalismo

Hablemos de Michoacán

Horacio Erik Avilés Martínez

viernes 06 de mayo de 2022

Gobernanza en la Educación Michoacana.

Hablemos de Michoacán

Horacio Erik Avilés Martínez

viernes 22 de abril de 2022

Delfina ante Michoacán

Hablemos de Michoacán

Horacio Erik Avilés Martínez

viernes 01 de abril de 2022

Educación: A medio año del camino

Hablemos de Michoacán

Horacio Erik Avilés Martínez